La Coctelera

El rincón Dadá

Cuando se despertó, Dadá, todavía seguía allí.

6 Diciembre 2007

Hoy

Hoy es 15 de Frimario del 216 tras la revolución .

26 de Kislev del 5768 tras la génesis del mundo .

23 de Noviembre de 2007 según el calendario juliano .

El día:

Según el calendario maya

La novena Kalenda de Diciembre 2760 años tras la fundación de Roma .

26 de Thw al-Qi`dah del año 1428 de la Hégira .

Panj-shanbeh, Azar 15, 1386 años tras la Hégira, tal y como lo cuentan los persas.

Xingisi 27 del décimo mes del año Ding-hai, en su ciclo 78 si eres chino.

Pharmuthi 19 del año 2756 según el calendario egipcio

Hoy, en definitiva, es 6 de Diciembre de 2007.

Y no tengo nada interesante que decir.

Tags: curiosidades

servido por dada 5 comentarios compártelo

27 Noviembre 2007

Lógica y religión

Aunque no sucede muy a menudo, a veces ocurre que a uno le escriben el post.

En este caso el mérito corresponde a mi profesor de Lógica Matemática. El ingeniosísimo Mariano Martínez Pérez, que merece uno o varios artículos monográficos.

Para ejemplificar algunos de los aspectos que venimos tratando durante las últimas semanas (a saber: lenguajes formales, semántica, sintáxis de los mismos, reglas deductivas, etc...) a tenido a bien, ofrecernos esta interesante lista de ejemplos a evitar:

Anuncios leídos en los tablones de anuncios de las parroquias

  1. Para cuantos de entre vosotros tienen hijos, y no lo saben, tenemos un espacio preparado para los niños.
  2. El jueves, a las 5 de la tarde, habrá una reunión del grupo de mamás. Se ruega a todas las que quieran formar parte del grupo de mamás se dirijan al párroco en su despacho.
  3. El grupo de recuperación de la confianza en sí mismos se reúne el jueves a las 7 de la tarde. Por favor, usad la puerta de atrás.
  4. El vernes, a las 7 de la tarde, los niños del oratorio presentarán Hamlet, de Shakespeare. La comunidad está invitada a tomar parte en esta tragedia.
  5. Queridas señoras, ¡No olvidéis la venta de beneficencia! Es un buen modo de liberaros de las cosas inútiles que estorban en casa. Traed a vuestros maridos.
  6. Tema de la catequésis de hoy: Jesús camina sobre las aguas. La catequésis de mañana: A la búsqueda de Jesús.
  7. El coro de los mayores de 60 años se disolverá durante todo el verano con el agradecimiento de toda la parroquia.
  8. Recordad en la oración a todos aquellos que están cansados y desconfían de nuestra parroquia.
  9. El torneo de basket de las parroquias continúa con la partida del miércoles por la tarde. ¡Venid a animarnos mientras tratamos de derrotar a Cristo Rey!
  10. El costo de la participación en la reunión sobre oración y ayuno incluye las comidas.
  11. Por favor, meted vuestras ofrendas en el sobre, junto a los difuntos que queréis hacer recordar.
  12. El párroco encenderá su vela de la del altar; el diácono encenderá la suya de la del párroco y, girándose encenderá uno a uno a todos los fieles de la primera fila.
  13. El martes por la tarde, cena a base de judías en el salón parroquial. Seguirá concierto.

Como el mismo Mariano comentó en la clase, muchos de los desastres anteriores se arreglan añadiendo, quitando o reemplazando una coma.

Otros, definitivamente, no tienen perdón de Dios.

servido por dada 5 comentarios compártelo

20 Noviembre 2007

Amanita y el faloide

Vía: El correo digital.

Podéis ver la noticia original aquí o pinchando en la imagen.

servido por dada 6 comentarios compártelo

12 Noviembre 2007

El sentido de la vida, el universo, y todo lo demás.

Hubo un incómodo silencio. Pero se solucionó rápido con una pregunta:

" ¡Hey chicos! ¿Por qué no hacemos una lista con todas las palabras y frases cortas de uso común que sirven de sinónimo a "Borrachera" o como forma de confesar un estado de ebriedad?"

No recuerdo quién ideo el juego, la verdad. Pudo ser el Barbas, la Bruja , Alex... o yo. ¡Vete tu a saber!

Pero lo que sí recuerdo es todas y cada una de las palabras y frases que se nos ocurrieron como respuesta a la pregunta.

Aquí las tenéis, todas juntitas y de una en una:

  1. Ebriedad
  2. Borrachera
  3. Estar Beodo
  4. Jumera
  5. Trozo (y sus variantes: pedazo de cacho de trozo, etc...)
  6. Kurda
  7. Mierda
  8. Bolinga
  9. Trufa
  10. Pedo
  11. Achisparse
  12. Estar piripi
  13. Estar hasta la madre (Se dice mucho en México)
  14. Estar trompa
  15. Llevar una tajada
  16. Estar entoligado
  17. Estar mamado
  18. Melopea
  19. Llevar una talega
  20. Llevar una moña
  21. Estar cocido
  22. Estar atufado
  23. Llevar un globo
  24. Estar chuzo
  25. Estar cuzo
  26. Ir suave
  27. Llevar una castaña
  28. Llevar un melocotón
  29. Llevar un tomate
  30. Llevar una tranca
  31. Ir contento
  32. Llevar un moco
  33. Llevar una torrija
  34. Llevar una tostada
  35. Estar morado
  36. Estar doblado
  37. Estar ebrio
  38. Estar etílico (más propiamente "Estar en coma etílico")
  39. Estar alcoholizado
  40. Estar escarallado
  41. Estar torrado
  42. Estar pimplado

Obviamente tuvimos que descartar algunas ideas porque eran cosas que sólo conocía el que las proponía, como "Zamina", o porque eran frases que lo mismo servían para una borrachera que para un comentario tras un combate de boxeo, como "Estar petado" También hubo que eliminar frases como "Estar como una cuba" que no es una forma directa de aludir al tema, y términos afines como "el puntillo" que no equivalen, en realidad, a una borrachera.

Lo más curioso de esta lista, es que se compone exactamente de 42 elementos. Ni uno más, ni uno menos.

Y 42 es precisamente la respuesta que ofreció "Deep Though", el segundo mejor ordenador de todos los tiempos, tras siete millones y medio de años meditando la pregunta que sus constructores le acababan de formular: ¿Cuál es el sentido de la vida, el universo y todo lo demás?

¡42! El sentido de la vida, el universo y todo lo demás es 42 y no hay discusión posible. Pero... ¿Qué significa exactamente esa respuesta? ¿Por qué el sentido de la vida, el universo y todo lo demás coincide con el número de palabras en español dedicadas a describir una borrachera? ¿Es que acaso el sentido de la vida, el universo y todo lo demás es que todas estas cosas son sólo una juerga etílica? ¿Estaba Dios pensando en irse de bareta cuando creó todo este tinglado?

Personalmente creo que no. Y mis amigos coinciden conmigo. Preferimos ser humildes, y atribuir la coincidencia a nuestra ignorancia y asumir que falta algún elemento en esta lista. Pero no se nos ocurre.

Así que solicitamos vuestra ayuda, convocando un concurso entre todos los visitantes de este blog. Las reglas son claras:

  • Para participar basta con encontrar ese término que nos falta y añadirlo a la lista a modo de comentario.
  • El concurso durará dos semanas. Desde hoy día 12 de Noviembre de 2007 hasta el próximo 26 de Noviembre.
  • Gana quién apunte más términos en la lista. O, en su defecto, quién haga el último añadido.

Así que animaros y participar. ¡El sentido de la vida, el universo y todo lo demás está en vuestras manos!

Y por si esto no os motiva demasiado, además regalaremos al ganador una foto de el Barbas y un servidor en la que se nos puede observar en evidente estado de embriaguez.

¡Y dedicada!

servido por dada 30 comentarios compártelo

4 Noviembre 2007

¿Ego te absolvo?

Sólo recuerdo una de las lecciones que tomé en la catequésis. Pero la recuerdo muy bien.

Se llamaba "Fuera caretas" y trataba sobre la confesión. No desde un punto de vista teórico, si no práctico.

La mayoría de mis amigos son del PP y yo soy del PSOE. Yo casi nunca proclamo mi opción política sino es necesario. En cambio ellos siempre mandan correos criticando la acción del PSOE o dicen frases estúpidas e hirientes...

Confesión completa aquí

Nuestro profesor, que asustaba un poco porque tenía los ojos saltones y parecía que la cara iba a estallarle de un momento a otro, repartió unas fotocopias en las que había dibujadas unas máscaras parecidas a las que se usan en los carnavales de Venecia.

Hola, soy un chico que juega a un juego en red que se llama ogame, gracias a este juego conoci a un grupo de chicos de mi edad y que ademas viven en la misma ciudad. Desde hace un tiempo que organizamos juergas en las que nos reunimos todos y solemos jugar a la galleta (para aquellos que no sepan que es, lo explico brevemente: se pone una galleta (tipo maria) en el centro y entonces todos nos masturbamos a la vez, el ultimo que eyacula encima de la galleta se la tiene que comer). El primer dia que jugue perdi y me toco comermela, y desde entonces...

Confesión completa aquí .

Cada máscara tenía una expresión propia y una leyenda que aclaraba qué significaban sus gestos. La lección de aquel día consistía en elegir la que más se ajustase a nuestra personalidad.

Soy mujer, tengo 23 años. Confieso q no se si realmente quiero a mis padres, son palabras duras pero es q ellos han hecho demi vida un continuo desasosiego. Os cuento, desde que era bien pequeña solo conozco la autoridad en mi casa a base de maltratos, con 4 años mi madre me empujo contra un mueble y me hice una brecha en la cabeza. Y ya con 7 años, los maltratos eran diarios, bien con agresiones fisicas como psicologicas...

Confesión completa aquí

Podíamos elegir ser payasos, mentirosos, irascibles, violentos, taimados, chivatos... En fin, una larga colección de defectos, casi todos abominables para un grupo de niños de nueve años.

Hola me llamo anonimo,estoi muy preocupado por mi amigo Rafa ultimamente le noto un poco extraño,el otro dia me toco el culo, yo pense k fue sin kerer pero ese mismo dia me metio mano y lo peor...

Confesión completa aquí

Ni qué decir tiene que la propuesta no triunfó demasiado. Nadie en la clase estaba dispuesto a confesarse "Irascible" ni "Envidioso" ni mucho menos "Chivato" ¡Eso jamás!

Y por si fuera poco, aquel día había venido Bea la chica más guapa de la escalera. ¿Quién en su sano juicio estaría dispuesto a descubrir sus defectos ante ella y renunciar así a cualquier grado de proximidad con sus incipientes pechos?

hola a todos, ayer por la tarde me operaron de fimosis, y hoy, despues de unas 15 horas, tengo la zona de piel que recubre los puntos mas o menos bastante inflamadas aun,
he tenido algunos "amagos" de ereccion, pero...

Confesión completa aquí

Así que, optamos por lo fácil. Primero silencio de radio, como en los submarinos. Y después, cuando el anti-clímax que produjo el silencio se volvió insoportable todos, como un solo hombre, confesamos que éramos unos "payasos"

Ser payaso, era algo aceptable.

!Confieso que me ponen todos los psicologos no se porque!! me vuelven loca!!! cuando sale un psicologo por television me excita muchisimo y el que mas me pone es al que yo voy...

Confesión completa aquí

Después, la cosa mejoró bastante. Porque en la doctrina católica lo que sigue a la confesión es el perdón, que es precisamente lo que nos explicaron a continuación.

Así, pudimos volver a casa con nuestra dignidad intacta o al menos, poco dañada. Y extraordinariamente dispuestos a buscar en el diccionario el significado de la palabra contricción.

quiero confesar que me encanta el sexo, me ecxito solo de pensar en una verga rica y grande entre mis piernas o en mi boca.es tan rico sentir esa penetrasion y ...

Confesión completa aquí

Necesitábamos el perdón prometido, no por payasos, si no porque aún sin reconocerlo públicamente, todos sabíamos que en la fotocopia había una (cuando no varias) máscaras que nos describían bastante bien.

Pero había esperanza. La iglesia cumplía su función, y te exigía un par de sudores fríos a cambio del perdón. Era un buen trato.

Hola, yo soy moderador de un foro de internet, al principio lo tome como algo distinto y como una experiencia, pero luego me obsesione y el poder que tenia sobre aquellos imbeciles me excitaba, con cada expulsión me ponia cachondo y la polla se me ponia durisima...

Confesión completa aquí

Ahora la gente ya no va a las iglesias, y la palabra contricción ni siquiera sale en el diccionario.

Pero las confesiones han mejorado mucho, ya que han conseguido solucionar el problema más grave que tenían nuestras catequésis.

confieso que mi novia ronca como una morsa, la verdad es que ella me dice que es por que fuma mucho (que fuma mas que popeye) pero la verdad es que cuando se duerme, (cosa que hace rapidamente, nada mas echar un casquete) se pone a roncarme al oido...

Confesión completa aquí

Ahora, uno se puede confesar de forma anónima sustituyendo cura y confesionario por una caja de texto Html, lejos de la Bea de turno. Y pedirle a los lectores que le perdonen, y le receten contricciones variadas, comentando al pie de sus secretos.

De esta manera, claro, la calidad y cantidad de las confesiones mejora mucho, y ya nadie se limita a autoproclamarse payaso. Un par de clicks, arrojan a nuestra pantalla más disfunciones eréctiles, actitudes racistas, tabús sexuales, odios laborales y familiares de los que nunca recibió sacerdote alguno en su confesionario.

mi hermana, 15años, es anorexica desde hace unos 2 años, y ya estoy cansado de estar pendiente de ella, que haga lo que le de la gana. ya sabe lo que es estar ingresada, los daños que se esta haciendo, la voz de camionero que se le ha hexo...

Confesión completa aquí

Quién ahora perdona, no es un cura revestido de su sotana, ni un catequista de ojos saltones. Ahora, nosotros mismos recibimos las confidencias, nos perdonamos y nos consolamos.

Sea pues: yo os absuelvo.

servido por dada 7 comentarios compártelo

1 Noviembre 2007

Cuento de terror, ¿mi amor?

Me dolían los ojos, es lo que mejor recuerdo de aquella mañana. No, no es que tuviera conjuntivitis ni nada de eso. No, era por la luz, la puta luz que se colaba por las ventanas y rebotaba en todas partes.

Supongo que lo habrás sentido alguna vez. ¿Quizá en una de esas tardes de domingo en las que en lugar de atardecer amanece? El problema es que en mis últimos doce domingos no había amanecido en absoluto, ni por la mañana ni por la tarde. Aún peor, el sol también había permanecido oculto durante los últimos doce sábados, y miércoles, y jueves y... Y te estoy aburriendo, ¿verdad cariño?

Bueno, es igual. Lo importante es que a media mañana del duodécimo lunes, me sacaron del agujero y me amanecieron 84 días sobre la cara, todos a la vez. Demasiado para mis pobres ojos verdes.

Me llevaron de acá para allá por los pasillos de la cárcel, y cuando por fin me depositaron en la mesa del asistente social, mis ojos ya habían empezado a acostumbrarse. Ahora sólo me dolían cuando desviaba la vista hacia los lados.

Pero estaba bien así, no creas. Porque de esta manera quedaba obligado a mirarle a la cara al funcionario; y eso ayuda mucho cuando te están soltando un discurso cargado de buenas intenciones y palabras técnicas.

De todas formas, lo que decía era tan jodidamente aburrido que, poco a poco, empecé a pasear la vista por los alrededores.

Poquito a poco, ya sabes: primero dejé de observar su bigote y me concentré en los papeles que tenía desperdigados por la mesa. Luego el bote de los bolígrafos, después el mobiliario... Y así hasta que terminé por hacerme una idea cabal del contenido de la habitación.

Comparada con el agujero del que acababa de salir era genial. Y, además, los directores de la cárcel habían tenido el detalle de no invitar a mi abogado a la reunión.

No me entiendas mal, amor. No es que me caigan mal los abogados... He conocido a muchos a lo largo de mi vida y hay de todo... pero; pero el mío era un gilipollas de primera.

Verás, lo peor de que te empuren por un delito fiscal es que te quedas sin un puto duro. Sin un puto duro y en la cárcel, claro. Así que de la noche a la mañana tu antiguo y magnífico (aunque igualmente inútil) abogado con minuta de seis cifras que logró reducirte la condena un par de añitos, se transforma en un capullo del turno de oficio que lleva, a la vez, tu caso y el de otros diez tíos de la prisión. Un abogado que es al derecho, lo que una fosa común a un cementerio.

Y a partir de ahí, pues te puedes imaginar... líos y más líos. Y cuando se te acaban los líos legales, empiezan los follones de la cárcel, y después de eso te envían por primera vez al agujero. Y cuando sales te dices a ti mismo (y a la psicóloga) que todo va a cambiar y que...

No, espera. ¿Por dónde iba? Joder, es que te quedas ahí calladita, con la sábana encima; me dejas hablar y se me va el santo al cielo.

¡Ah sí! El pollo de los servicios sociales.

Un tipo listo, sí señor. Mientras que me soltaba el rollo se debió de dar cuenta de todo, porque me hizo la pregunta en el momento justo.

Supongo que se me notaba en la cara. A fin de cuentas, me acababan de sacar del agujero y estaba algo eufórico ¿sabes? No sé, tía... a lo mejor es que sonreí al pensar en la ausencia de mi abogado, o... ¡vete tú a saber!

Bueno, entonces... ¿Qué opina? ¿Firmará?

No le iba a decir que no le había escuchado, claro. Así que traté de rehacerme:

Mmm... No sé. Entonces, si he entendido bien... ¿Cómo decirlo...?

Y surtió efecto, porque el tío me hizo un resumen perfecto de todo el rollo que me acababa de soltar. Perfecto para los dos, porque yo escuché lo que quería oír; y él consiguió el conejillo de indias que andaba buscando.

La cosa era simple: yo accedía a participar en un rollo experimental que acababan de inventar en vete-tú-a-saber-qué-universidad-anglosajona y si funcionaba, me sacaban del talego.

El resumen incluía también un buen puñado de palabras raras, de esas que se usan para ponerle nombres a las hormonas y a los frasquitos rellenos de líquidos verdes. Me parece que también dijo algo sobre el córtex pre-frontal... en fin, chorradas.

Para mi, lo único importante eran las dos últimas palabras que completaron el resúmen: “régimen abierto” ¡régimen abierto! ¿Te das cuenta de lo que eso significaba para mi en ese momento? ¡Me acababan de sacar del módulo de aislamiento y me ofrecían la oportunidad de dar el último pasito hasta la calle!

Y firmé. ¡Claro que firmé! ¡Encantado de la vida! ¿Quiere usted que le firme algo más caballero? ¿Una hipoteca? ¿Un autógrafo? Hubiera firmado cualquier cosa tras oír aquellas dos palabras. Pensándolo bien, el tío se podía haber ahorrado el discurso, los saludos preliminares y cualquier otra cosa, hubiera bastado sólo con que dijera esas dos últimas palabras.

Dos semanas después, volvía a estar sentado delante de una mesa. Y mis ojos volvían mostrarse inquietos, mirándolo todo, fotografiándolo todo.

Esta vez era una sala más amplia, amueblada con gusto y con pasta. Con mucha pasta, porque la mayoría de las cosas que había en ella eran de esas que llaman “de diseño” Ya sabes, líneas redondeadas, aparatos con lucecitas LED de colorines, muebles de cristal y metal, algo de cuero negro por aquí y por allá...

La única nota discordante era un cartel colgado en la pared, junto a un par de diplomas enmarcados, que tenía dibujado un cerebro. Un cerebro un poco rudimentario, de eso me daba cuenta hasta yo que no sé mucho de biología. Era un dibujo antiguo, y se veía el cerebro incrustado en una cabeza con todos sus rasgos bien marcados, como si lo hubiera hecho un pintor del renacimiento con prisas... Sí, justo eso. Si tuviera que apostar diría que el autor fue Leonardo Da Vinci, que era el que hacía cosas en esa época.

Pero no era un dibujo artístico. Era más bien como si lo hubiesen dibujado con fines médicos, porque del cerebro salían flechitas y anotaciones que indicaban que tal o cuál parte servía para tal o cual cosa. Una de ellas hablaba, también, del puñetero córtex frontal o pre-frontal, no sé. Ya no me acuerdo bien.
Pero de todas maneras, me dejó un poco mosqueado. ¿Qué coño había firmado yo para que de repente me plantasen ante un cerebro antiguo?

Cuando me aburrí de mirar los sesos de la pared, empecé a fijarme en el tío que ocupaba la mesa, quién por cierto llevaba hablando un rato y también el el chico que le acompañaba y le servía de traductor. Porque el sermón de aquel día me lo estaban impartiendo en inglés.

Me habían cambiado al asistente social con bigote, por dos hombres con bata blanca. Y esto me hizo olvidar las sospechas que me había causado el cerebro: siempre me he fiado de la gente con bata blanca.

No sé... Puede que sea porque lo primero que vemos al nacer es un tío con bata blanca. Sí, sí... ya sé que todo el mundo piensa que lo primero que vio al nacer fue la cara de su madre; pero eso es una puta mentira. A lo mejor en alguna parte del áfrica medieval donde las mujeres pariesen haciendo el pino, y los bebés les caen directamente desde la vagina al regazo es verdad. Pero, que quieres que te diga, cuando yo nací había un puto médico esperando al otro lado.

¡Ves!Ya me he vuelto a ir por las ramas. ¡Si es qué no dices nada! ¡Con el jaleo que montaste hace un rato!

Bueno, el caso es que...

... continúa aquí .

servido por dada 13 comentarios compártelo

27 Octubre 2007

Pensamiento lateral

En Wikipedia el pensamiento lateral aparece relacionado con términos como: Divergencia. Pausa Creativa. Foco. Desafio. Alternativa. Provocación. Movimiento. Entrada Aleatoria. o Tormenta de Ideas.

Y no queda mal definido. Pero creo que la mejor forma de comprender lo que todo esto significa es observarlo en funcionamiento. Ver alguna de esas ideas sorprendentes que nos hacen exclamar "What the Fuck !"

Veamos si lo consigo:

¿Para qué puede valer una pinza de tender la ropa? ¿Para tender la ropa?

¡No! ¡Eso jamás! Todos sabemos que su verdadera utilidad es ayudarnos a no hacer el ridículo en los restaurantes japoneses.

¿Y unas gafas de bucear? ¿Es que acaso pretendéis bucear con ellas?

Bueno, es una opción... ¡Pero es mucho mejor si las utilizamos para reducir las vibraciones del cristal del autobús cuando echamos una cabezadita de camino al trabajo!

Ahora que se acerca Halloween, ¿qué mejor que guardar la típica y aburrida calabaza en un cajón y sacar a pasear la cubertería?

Y... ¿Por qué siempre debemos preocuparnos por sofocar el llanto de nuestros hijos? ¡No señor! ¡Qué lloren, joder! ¡Qué lloren!

servido por dada 8 comentarios compártelo

26 Octubre 2007

Luna azul

Señoras y señores, señoritas y caballeros, damas y damos... ante ustedes mi debut en la noble profesión del periodismo. La inigualable y anunciada crónica de la fiesta de aniversario de la Luna Azul.

Siete folios, como siete soles; que contienen lo mejor de entre todas las entrevistas que realicé aquel día:

Al abrir la puerta me recibe un murmullo apagado, mezcla de música, conversaciones, risas y un grito. Cuando alcanzo la segunda puerta (la de verdad) alguien se me adelanta desde dentro y la abre para mi.

Ahora todo está más claro: la risa es del Barbas que ha llegado un poquito antes que yo, todos conversan entre sí y la música es de Aretha Franklyn, así que parece que Arturo está contento. A fin de cuentas este bar, su criaturita, cumple hoy tres años.

Ya nadie grita y Celia sigue tras la barra, como la última vez que la vi; como siempre. Pero esta vez, tiene dos nuevos compañeros y ha traído una blusa provista (carente en realidad) de un escote subliminal. En lugar de mostrar el pecho, el escote nos permite ver su espalda casi por completo.

Apostada en la barra, Celia nos observa a todos a la vez, y nos desafía: “Sé lo que estáis pensando chicos... ¡Tendréis que pedir una copa!” La barra del Luna Azul está hoy atareadísima, la espalda de Celia es preciosa.

Yo, que en los últimos cinco minutos he comprado mi primer Ballantines, me siento un poco aturdido en medio de tanto jaleo. Hace sólo unas horas que regresé de Nueva York y aún no sé muy bien qué hago aquí.

Así que, agarro el pase de prensa que me acaba de proporcionar Judith, dejo entre paréntesis a mis amigos y, como si fuese un periodista de verdad, empiezo a preguntar a la gente lo que yo no se responder.

¿Qué hacéis aquí chicos? ¿Por qué este sitio y no otro cualquiera? ¿Os ha pasado algo en este local que merezca la pena contarse? ¿Qué os gustaría que pasase? ¿Sabéis dónde está Djibouti?

Me acerco primero a Chuso y Pulgui, dos tipos curiosos, de los que vienen de Lunes a Domingo.

Chuso no quiere soltar prenda, dice que no tiene grandes anécdotas que contar sobre este bar. Quiere hacerme creer que viene aquí porque es el único lugar en que no le ocurren cosas extrañas. Un sitio en el que se siente a gusto, como en casa.

Es verdad, Chuso, se te ve feliz; pero estoy seguro de que un antiguo comunista Zorocotroco como tú guarda algún secreto.

Con Pulgui, el balance es más extraño. Le gusta el bar, le agrada el ambiente. Pero confiesa que la presencia de Celia le hace sentir como un ser inferior. Algo parecido a un liquen, peor aún, la piedra sobre la que se asienta el liquen.

Alaban la música, pero echan en falta más canciones de Queen.

Justo antes de irme, Chuso, me informa de que hay un mago en el local, así que salgo en su búsqueda. Pero es difícil encontrar a un mago. Tienen costumbre de hacer desaparecer las cosas, y este parece haberse hecho desaparecer a si mismo.

Mientras le busco, me topo con Lorena y “Sí” Al principio me choca un poco el nombre del chico, pero todo se resuelve en seguida, con un par de preguntas:

¿Sí? ¿Eres un Sí afirmativo, o un Si condicional? Es que luego tendré que escribirlo.
Afirmativo, por supuesto.

Lorena y Sí están de pasada, es su primera vez en el Luna Azul así que no tienen aventuras que contarme. Conocen el local gracias al hermano de Lorena que, por lo visto, tiene un grupo indie y está tratando de grabar un disco.

A Lorena le gustaría que un día cualquiera aterrizase un OVNI en el bar, porque la semana pasada fue abducida por uno y le dejaron conducir. Según cuenta, fue una experiencia agradable y le gustaría repetir.

Reconozco que el asunto de los OVNI´s es demasiado para mi, así que me despido y reemprendo la búsqueda del mago.

Por el camino, Alex se me acerca y me anuncia una mala noticia: ya no ocupo la primera posición en la máquina del trivial. El muy cabrón ha estado jugando por su cuenta mientras yo me entretenía en otro continente; y ahora quiere acompañarme, de nuevo, a la primera posición.

La máquina del trivial no es un buen lugar para encontrar a un mago que se ha hecho desaparecer a sí mismo, sigue escondido.

En su lugar, encontramos a la Bruja, que lleva un par de días excepcionálmente alegre y disponible y hoy hasta quiere jugar al trivial. Aprovecho, y mezclo mis preguntas con las de la máquina.

Para Alex, la Luna Azul ha sido una buena manera de reencontrarse con sus amigos de siempre, de aprender a jugar a los dardos y conocer a Chuso. Alex, siempre había mirado a Chuso con curiosidad cuando ambos frecuentaban el Caver.

La bruja, por su parte, atiende silenciosa al discurrir de nuestra partida de trivial. Ella podría contestar todas las preguntas que nos formula la máquina, claro está. Pero no es de esa clase de gente que se siente obligada a abrumar a los demás con su sapiencia, así que nos cede el honor de apuntar las respuestas en la pantalla.

A lo que no renuncia, es a decir “Yo también la sabía” cada vez que Alex y yo acertamos.

A mis preguntas, sin embargo, sí que responde.

Recuerda con orgullo algunos momentos que ha vivido en este bar: el día que “limpió” una improvisada mesa de póker sobre la barra, o cuando ganó (por tres vacas a cero) una partida contra Alex y el Barbas.

Tanta habilidad con las cartas, confiesa, había de tener un precio. Sólo es capaz de ganar cuando se trata de partidas amistosas, sin dinero ni apuestas de por medio.

También recuerda, esta vez con una sonrisa, el día que descubrió una nueva categoría sexual: los autosexuales, esa gente que se mira en un espejo y dice “Pero qué bueno estoy, joder”

Por fin, la máquina nos hace su última pregunta:

¿Cuál de estas tres capitales de provincia españolas realmente existe?

Rápidamente, sin haber considerado siquiera el resto de opciones, nuestros dedos se reunen sobre la casilla de Teruel. Y Dadal sustituye a Ras en la primera posición de la tabla de puntuaciones. Todo vuelve a ser, como debe ser.

Todo excepto el mago, que sigue sin aparecer. No está en las mesas, ni en la entrada, ni el el baño... ni en ninguna parte.

Me rindo por el momento, y regreso a la barra a cambiarle el limón a mi Ballantines, que se había consumido con tanta cháchara.

Allí me encuentro, cara a cara, con Vir.

Es la primera vez que nos vemos, pero no me cuesta reconocerla, porque hay varios clientes habituales del bar que predican alabanzas sobre partes aisladas de su cuerpo. Así que, es como encontrar resuelto el puzzle que dejé a medias la noche anterior.

Vir me cuenta que le une una bonita amistad con Celia y Arturo, a los que conoció en un concierto valenciano.

Alternando palabras en catalán y castellano, me expone una larga serie de cambios de ciudad que terminan en Madrid. Al final, aquella pareja a la que llevó a su casa tras el concierto ha acabado por convertirse en su pareja de camareros preferida. Y la Luna Azul, el sitio en el que encontrar a sus amigos.

Cuando le pregunto: ¿Qué te gustaría que pasara en la Luna Azul?

Responde con rapidez:

Me gustaría convertirme en un teleñeco. ¡En Gonzo! ¡Ah! Y también que alguien me haga un strip-tease. ¡Quiero un tío bailando en pelotas sobre la barra!

Quizá podría haberme hecho cargo del strip-tease, pero de forma poco sorprendente, Vir consigue un candidato antes de que me de tiempo a responder.

Hago mutis y continuo la búsqueda del mago que permanece oculto. Debe ser el mago de las sombras. Quizá sea realmente bueno y pueda convertirla en teleñeco. ¡Quién sabe!

Por el camino me encuentro con David, un tío bastante simpático que no responde a mis preguntas pero a cambio me confiesa haber leído mi artículo sobre las pirámides. Aún más, parece que le gustó. También me sale al paso More, cuya aventura más interesante en la Luna Azul consistió en demostrar su amor con Sergio, el tipo de rastas que acaba de empezar a trabajar en la barra.

Al principio, yo y mi pase de prensa, nos emocionamos bastante pues la historia apunta a un affaire homosexual, de esos que quedan tan bien en las revistas. Pero insistiendo un poco queda claro que la cosa consistió (sólo) en unas amistosos besos y achuchones. Ni penetraciones ni nada de nada. Un bluff.

Un poco más allá encuentro a Roque, que empieza hablando sobre lo buenos que están los mojitos de Celia, y en seguida da rienda suelta a los temas que realmente le importan, y que por su forma de sacarlos a relucir imagino que ocuparan una gran parte de sus conversaciones.

“¡Viva el código libre! ¡Viva la web 2.0. !” - Responde Roque a mis preguntas sobre su experiencia en la Luna Azul.

Huyo tan rápido como puedo, y tras varios minutos caminando a la deriva, embarranco frente a Moreno y Nacho, que me acogen con una buena historia.
Según cuentan, Moreno agarró a Nacho de la camisa nada más salir del bar. Y no sólo le agarró si no que la sostuvo en el aire y le llevó a pasear en dirección a uno de los bolardos que hay a la entrada.

Para Nacho fue una de esas raras ocasiones en la vida en las que uno piensa: “¡Vaya! Floto hacia un bolardo. Sí, sí, parece que voy de cabeza hacia él” y unos segundos después “Pues sí, efectivamente, me acabo de dar la madre de todas las hostias contra el bolardo”

Al impacto le sucedió la confusión, Moreno trataba de adivinar si se había roto algún hueso, al tiempo que se asomaba sobre el cuerpo de Nacho para preguntarle si se encontraba bien. La situación de Nacho era mucho peor “¿Por qué mi amigo sangra sobre mi cara?”

Una historia curiosa, que recuerdan entre risas. Y una buena razón para que no hubiesen vuelto a venir ni por aproximación.

Cuando les pregunta si tienen costumbre de volver a los sitios en que acaban sangrando, me vacilan a gusto. Según cuentan, tienen un buen enchufe con los dueños del local.

Dicho así, parece que conociesen al director de la CIA que, por alguna extraña razón, desarrolla una operación encubierta entre los discos de Arturo. Pero la realidad, es (como casi siempre) mucho más normal: Nacho es el hermano de Celia.

Nos despedimos entre peticiones musicales por parte de ambos: quieren más rock progresivo de los años 70, y no cualquier rock progresivo, no. Las canciones que demandan han de durar, como mínimo, 70 minutos. Y la Pantoja. También les gusta la Pantoja.

Antes de que me haya ido definitivamente, Nacho, aprovecha para hurgar un poco en la herida:

- ¡Eh tío! Has visto al mago ¿verdad? ¡Tienes que verlo tío! ¡Es buenísimo!

¡No lo sabes tú bien Nacho! Ahora mismo podría asegurar que su interpretación del truco del hombre invisible es la mejor que he visto (que no he visto, en realidad) en toda mi vida.

Y la cosa mejora, porque diez minutos después, tras haber observado en todas partes (baños incluidos) sigo sin encontrarle.

Es hora de tomar otro cubata, esta vez me lo sirven rápido. Casi ni me hace falta pedirlo, porque siempre bebo lo mismo y Celia ya me tiene calado. En cuanto llega a mis manos, el alboroto y la multitud que se arremolina junto a la barra me escupe hacia fuera, hacia la máquina de dardos.

Pegado a la máquina encuentro a David, pero no el David anterior si no el primitivo, el original. El que trabajó durante un tiempo en este mismo bar y al que ahora echamos en falta.

A David no le pregunto nada, ya me lo cuenta el sólo. Dice que después de la Luna Azul consiguió trabajo como cartero. Pero lo consiguió como debe ser: templando y mandando. Cuenta que en correos andan escasos de repartidores motorizados, así que simplemente llamó a la oficina y les dijo dónde y cuándo quería trabajar. ¿Qué podían hacer si no aceptar?

Por lo demás, me dice que ahora está dedicado a sus asuntos. Asuntos, que a juzgar por el resto de nuestra conversación, consisten en jugar a videojuegos en red, con compañeros de aventuras casi tan exóticos como los títulos de los juegos. Uno de ellos es matemático y, por lo visto, es un tío brillante que va cambiando de residencia al amparo de su beca de doctorado.

Por supuesto, es precisamente él quien peor se defiende con los cálculos de probabilidades que exige el juego para comprobar si tu personaje puede sobrevivir, o no, al próximo encontronazo con un engendro prácticamente (pero no del todo) humano.

- Era de esperar, David -le digo- algún día te convenceré de que los matemáticos somos todos una panda de gañanes, y solamente eso.

Sois gente muy rara – responde él.

Yo, encajo su respuesta y me despido (no sin antes comprobar, que Celia 2 sigue a su lado) para entrevistar a Patricia y Marta. Es probablemente la primera entrevista en la historia del periodismo que se desarrolla mientras los participantes juegan a los dardos.

Entre tirada y tirada, Patricia y Marta, me cuentan que les gusta este bar por su música. Aunque echan en falta a Axl Rose y a Slash. Y a Axl Rose con Slash. Y Leño, ponen mucho énfasis en lo de leño.

Mi puntuación se vuelve súbitamente horrorosa cuando me informan de que estábamos jugando al criquet. Un detalle que, quizá, hubiera estado bien conocer de antemano.

Al fin, pierdo. Y me largo de allí para enjuagar mi derrota con otro Ballantines. A estas alturas de la noche ya no soy un periodista, ni un matemático, ni nada de nada. Soy sólo un yonky que quiere Whisky, y ni siquiera comprendo a Patricia cuando me cuenta que una vez trató de jugar a “abducción” en el Luna Azul pero tuvo que dejarlo cuando una pareja de novios acaramelados se lo impidió. El comentario de Marta acerca de lo divertido que sería instalar una máquina antigravedad para poder beber flotando, ni siquiera logro escucharlo.

No, en este momento me dan igual los sistemas antigravedad, las espaldas escotadas, la ubicación del mago que sigue sin aparecer, y la madre que los parió.

Sólo quiero mi cubata. Así que salgo corriendo hacia la barra sin prestar atención a Elena, que habría estado encantada de hablarme sobre esas inexistentes manos masculinas que acarician su espalda cuando se sienta en las banquetas de la Luna Azul. Y tampoco presto atención al Barbas cuando me aborda para recordar el día que inventamos juntos la máquina infalible de solucionar problemas.

Mi úico problema en este momento tiene fácil solución, Barbas: una solución cilíndrica rellena de un líquido amarillento e inflamable y otro verdoso y burbujeante. Y no necesito máquina alguna para obtenerla.

Al llegar a la barra pido mi copa, y unos minutos después me derrumbo. Estoy agotado.

Las caras de todos aquellos a los que he entrevistado esta noche, los que saldrán en la crónica y los que no, los que me contaron historias curiosas y los que no, las chicas que he conocido y las que tenían novio... todos revolotean en mi mente. Y trato de pensar en cómo contaré tal o cual anécdota de entre las que me han contado.

Apoyado sobre la barra, con el cubata firmemente sujeto entre mis manos, mi cara confiesa mi derrota: finalmente he sido incapaz de encontrar al mago.

Entonces, se me ocurre que la Luna Azul es, al fin, un bar zen.

Un lugar en el que personas extrañas convive al lado de otras más normales. Un lugar en el que los camareros son muy diferentes entre sí. Un lugar que agrada por igual a sus clientes habituales, pero en el que, al mismo tiempo, algunos de esos clientes (que desgraciadamente no me han permitido identificarles) piensan que lo mejor que puede suceder es que la Luna Azul cierre de una vez.

Un lugar en definitiva, agradable y contradictorio. Al que le gustan sus propias contradicciones.

Un bar zen, que no lo parece. Y un lugar en el que la mejor manera de encontrar algo es dejar de buscar.

Efectivamente al darme la vuelta en la banqueta en la que estoy sentado, observo un grupo de gente que rodea una baraja de cartas francesas.

Al principio, no hay manera de distinguir entre todos ellos quién manipula las cartas. El mago ha decidido ocultarse hasta el final. Pero observando un poco mejor, encuentro a un chico alto y delgado que ha remangado su jersey más de lo habitual.

Hace cosas maravillosas.

Separa las cartas en cuatro grupos, para que cada uno encierre un as de la baraja. Y casi sin tocarlas consigue que los cuatro acaben juntitos en un extremo de la mesa. Luego alardea de su dominio de la baraja esparciéndolas en formas variadas y uniformes, pregunta a su público, pide voluntarios, y nos deja a todos con la boca abierta cuando consigue que un cochecito de juguete pasee frente a la fila de cartas que acaba de construir. Aún más, el coche sabe que debe pararse justo donde yace la carta que una voluntaria eligió segundos antes... Un gran mago, sí señor.

Sí, sí... ya lo sé. Esto es a una crónica periodística lo mismo que esto a un guión de cine. Pero qué queréis que os diga ¡Se me da fatal ajustarme a los cánones!

servido por dada 4 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de dada

El rincón Dadá

ver perfil »
contacto »
...se entera uno que a la cola de una vaca santa los negros Krou la llaman: DADA. El cubo y la madre en cierto lugar de Italia : DADA.

En capítulos anteriores...

Moshi-Moshi

Libres de impuestos

Numerología

Wiht a little help of my friends

La legión del Espacio

Fotos

dada todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera