Al entrar en el local, justo después de que M.A. Barracus (imagen corporativa del FEA) nos diese la bienvenida, empecé a notar que mis pies quedaban adheridos al suelo cada vez que trataba de dar un paso. Lo de Auditori de les Basses (que en catalán significa "de los charcos") no era pues, una mera casualidad.

Para acabar de hacerme una idea de dónde me hallaba ausculté un poco el ambiente y... ¡Oye! Allí la gente también hablaba en castellano. El remate final, la guinda del pastel, llegó mientras pedía unas copas con Rita:

- ¡Ey! ¡Dadá! Mira a ese camarero.
- ¡La leche!

Ese camarero, se afanaba en fijar una de las lámparas que iluminaban la barra; a la pared. ¡Con cinta aislante!

Definitivamente estaba en el lugar adecuado.

Abrieron fuego los Magic Kachimba, y lo hicieron a base de buen tecnopop, incitaciones al suicidio, gallumbos de superman, canciones populares catalanas, anuncios de Cofidis y una cantante gorda y pizpireta de la que me enamoré instantáneamente. ¿Quién da más?

Pues el siguiente grupo, claro.

Habían venido a sustituir a KKK, que se habían rajado después de perder en el festival previo al FEA, el Gente Joven.

Y empezaron muy mal. Fatal. Tanto que la Rita (auténtica experta en estas lides electrocláshicas) se me acercó para decirme:

- Joder tío. ¡Qué malísimos son estos, no!

Pero el cantante era un figura, de verdad que sí. Y cuando después de pedirnos un par de veces que le abucheáramos, cambió la letra de sus canciones por:

"... ¿Judías con tomate? ¡Locomía! ¿Papas con chorizo? ¡Locomía! ¿Esqueixada de bacalao? ¡No! ¡Eso nunca me gustó!..."

Se ganó nuestros corazones.

Y justo después, atacaron fuerte con su "La perestroika me vuelve paranoica" un tema íntimista y atmosférico, acompañado por la proyección de "El acorazado Potemkim " en la pantalla del fondo del escenario.

Creo que Kosko y yo alcanzamos un genuino éxtasis post-soviético durante la escena de la escalera de Odessa.

Brutales. No se puede hacer peor música, ni mejores actuaciones.

Y luego un descansito, unos cubatas, algo de charla y rato muerto que entretuvimos manteando a la Tecno-tronka.

Mientras, unos tipos de Cardiff se afanaban por no desentonar con sus guitarras.

Tocaban de puta madre, pero era demasiado discordante para mi. Así que aproveché, entre otras cosas, para ir al baño donde sin querer arruiné la moral de un chico calvo, maquilladísimo, con correa de perro al cuello, camiseta de ¿Helloween? y falda escocesa que se desahogaba en el baño.

- ¡Eh tíos! ¿Habíais visto alguna vez mear a un tío con falda?
- Sí, muchas veces. - respondí sin darle mucha importancia.

¡Qué tengo mucho Dark Hole a mis espaldas, chaval!

Pero tampoco me quedé para consolarle por la pérdida de su status de reina gótico-escocesa, porque en seguida empecé a escuchar eso de "chiquitán, chiquitá, que tumbam bam, que tumbam, que pé, que pé..."

¡La sombra de Chimo Bayo es alargada! ¡Lorena C había llegado al escenario!

Una actuación de libro, con música alternativa y de chica mala. De esas que le gustan a Shenka . Grácil y calentorra, se movía con los gestos de quién se sabe importante.

Y nos puso a todos burros, (y burras que en esta ocasión sí está justificado el desdoblamiento del lenguaje) y no era para menos.

Podéis imaginar la reacción del personal: ¡Guapa! ¡Zorra! ¡Came with me, baby! (los chicos de Cardiff se habían unido al público al acabar la actuación) ¡Te voy a comer t´o lo negro!

Pero sólo al principio, luego nos aprendimos los estribillos y cantábamos lo que había que cantar. Incluso nos dimos cuenta de que había más gente en el escenario.

Para mantener el listón bien alto, se presentaron a continuación los chicos de Un pingüino en mi ascensor , que ante el estupor de la grada transformaron la típica canción "Voyage, Voyage" en "Fuagrás Fuagrás"

Aunque debo reconocer, que yo a estos no les presté demasiada atención, porque estaba ocupado haciéndome amigo del tipo que despachaba los cubatas, cierto es que le gustaron incluso al Nico. O sea que debieron ser la leche.

Tras el Pingüino, llegaron ellos. Pero ¿quiénes son ellos, Dadá? ¿Locomía?

Aún mejor, ellos son: ¡Ojete Calor ! ¡Los grandes e inimitables Ojete Calor !

Surgidos de la fusión entre "La hora Chanante " y los tremendos "Insulina and the Ponny girls" perpetraron una actuación épica.

Fue como... estuvieron que... cantaron... ¡Joder es que es muy difícil describirlo! Yo sólo sé que en el escenario había un par de tíos vestidos de muñecas de porcelana, y otro más haciendo gimnasia de mantenimiento totalmente indiferente a su entorno. Y que al mismo tiempo unas doscientas personas (el público al unísono) gritábamos como locos el estribillo de su hit más conocido: ¡Ojete Calor! ¡Ojete Calor!

Fue la apoteosis antes de la apoteósis; porque al terminar los Ojete Calor comenzaron a germinar los abanicos entre el público; y volvió a aparecer nuestra bienamada Lorena C; para dar paso, esta vez sí, a LOCOMÍA .

¡LOCOMÍA! ¡LOCOMÍÍÍÍA! ¡LOCOBOX!

No hay palabras para describirlo, es sencillamente imposible.

Pero tranquilidad Miss Calamar, Never y demás lectores de este blog: Dadá no os dejará en la estacada.

Pero tenéis que poner algo de vuestra parte, no demasiado. Sólo pulsad "play" y preparad vuestros oídos y ojos para disfrutar de la inefable actuación de Locomía en el FEA 2007.

Al acabar el FEA recuperamos la rutina, las leyes y los supuestos de la vida ordinaria.

Que si ahora vienen los mossos d´esquadra y me quieren detener (hubo un momento que me veía detenido en comisaría mientras mi avión de vuelta a Madrid despegaba del Prat), que si no hay taxis disponibles, que si un par de horas después le escribo una historia sobre princesas a la Eugenia... Vamos lo de siempre.

Y es que, por muy raro que sea lo que venga a continuación... ya nada volverá a ser tan divertido como esa noche en el FEA.

¡Excepto el próximo FEA!


No sé por qué, no me funciona el sistema para poner aquí las canciones. Pero podeis escucharlas (e incluso descargar algunas) pinchando en los enlaces.

Los vídeos, son lo que parecen. Las actuaciones durante el FEA de este mismo año.