La Coctelera

El rincón Dadá

Cuando se despertó, Dadá, todavía seguía allí.

21 Enero 2007

El ataque de la Shenka sonriente.

Con tanto Johnny he ido acumulando cierto déficit de publicaciones este mes. Tanto es así, que si no me engaña la coctelera resulta que sólo he publicado un artículo.

Lo que no he dejado de hacer es acumular deudas morales con algunos de los lectores. Clama al cielo, por ejemplo, que Shenka (la ínclita, la inigualable) me haya dedicado un post a mi solito y yo no haya respondido aún. Ahora que Johnny ya se ha marchado, queda pendiente la tarea de desfacer este entuerto.

Yo que no tengo tanta maña como ella para dibujar carteles de anuncio para la sesión doble del Coctelera Cinéma, lo que sí puedo es aprovechar alguna de las imágenes y circunstancias que he vivido esta misma mañana, mientras tenía los ojos cerrados y descansaba en mi incomodísima cama.

Ya veremos qué opina la poetisa del blog de al lado, quizá hasta le guste el cadáver que le sirvo a continuación, y le apetezca sacarme de dudas:

Fue todo uno, cerrar los ojos y despertarme sobresaltado.

¡Necesito un abrigo!

Si lo hubiera pensado dos veces (incluso si lo hubiera pensado una vez y media) me habría dado cuenta de que la idea era realmente estúpida. A fin de cuentas ¿quién necesita un abrigo cuando esta agazapado debajo de una manta?

Pero la cosa no iba por ahí, la necesidad era distinta. Yo lo que quería en realidad era un abrigo como el que llevaba Humprey Bogart en sus películas.

Así que salí tarifando de casa, sin quitarme siquiera el pijama, a la búsqueda del abrigo de marras.

Y tuve suerte, claro, porque nada más abrir la puerta del portal observé asombrado que la parada del autobús 512 con destino a Madrid, estaba ocupada por una clientela singular: una increíble colección de abrigos sin dueño esperaba el autobús. Todos con volumen y forma adecuada, pero eran sólo abrigos sin dueño. Como si los llevase puestos el hombre invisible.

Hubo algo de tensión en el ambiente, para qué negarlo. Como en las películas del oeste... yo en un lado de la calle, enfrentado a los abrigos del otro lado. Hasta pasó rodando un arbusto de esos con forma de bola.

Los abrigos, además, eran de muchas clases, los había de Berska y de Zara. Sólo uno era como el que yo quería. Y parece que adivinó mis intenciones pues en seguida se hechó a correr.

Yo le seguí a la carrera, pero cada vez se alejaba más pues con las prisas había salido de casa sin zapatos, y claro así duele mucho correr por las calles.

El caso es que el abrigo fugitivo dobló la esquina y se metió en un pub a refugiarse, con lo que pude aflojar un poco la carrera confiado en que no se escaparía de allí.

Cuando llegué a la puerta del local, un gorila de esos que ponen en los bares me cortó el paso diciendo:

- No se puede entrar sin zapatillas, después de las 23 horas.

Yo, como iba descalzo, no supe qué decir y miré el reloj para ver si de casualidad aún no habían dado las once, y podía esquivar la prohibición.Pero no hubo suerte, eran las 23:01 y no me dejaban entrar.

Aunque en realidad, ya no me preocupaba demasiado, pues me acababa de dar cuenta de algo horroroso: la muñeca en la que tenía el reloj no tenía piel ni carne ¡era todo hueso!

Rápidamente me acerqué a uno de los espejos que adornaban la puerta para mirarme bien el resto del cuerpo y... y sólo vi un esqueleto. Pensé que a lo mejor era por eso por lo que el abrigo huía de mi. Puede que le dieran miedo los cadáveres.

De todas maneras, aunque yo fuese un esqueleto, me di cuenta de que olía bastante bien. Y no por eso dejaba de tener derecho a lucir un abrigo de Humprey Bogart.

Así que me quedé en la puerta a esperar, planeando una emboscada para atrapar desprevenido al abrigo cuando saliese del local.

Y entonces alguién me dio una colleja tan fuerte que casi me separa la calavera de las vertebras cervicales.

Cuando me giré en redondo para descubrir a mi agresor, me encontré a Shenka muerta de risa diciéndome:

"No seas tonto hombre, ¡Hay mejores formas de atrapar al abrigo que esperándole emboscado!"

Lo malo del asunto es que me la colleja ha sido tan fuerte que me ha hecho despertar. Con cierto picor en la nuca, todo hay que decirlo. Y ahora no sé qué es lo que andaba tramando mi agresora, ni si al final hubiera conseguido mi anhelado abrigo.

¿Suficientemente exquisito para usted Srta Shenka?

Ya veis, así empiezan los memes.

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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Shenka

Shenka dijo

Vaya por Dios, el increíble hombre hueso sin abrigo. Suerte que te acordastre del sombrero.
En el tiempo interrumpido entre el sueño y la monotonía de la realidad, recuerdo que te dije (así continua la verdadera historia):

- Mira, un abrigo hay que mimarle. Es un objeto extremadamente listo. Sabe de sobra que es una pieza indispensable para la personalidad, y lo que es peor, para luchar contra el frío. Así que no le vas a asustar fácilmente agazapándote en la puerta del pub. Más que nada, porque si el gorila de la entrada le ha dejado pasar sin cuerpo cuando ya pasan de las 23´00, es que es un abrigo superdotado.
Tampoco te sirve tentarle con sudokus o con sopas de letras para que demuestre su sabiduría. Ni siquiera invitarle a una caña. Ten en cuenta que es un abrigo tipo Humphrey Bogart, está más que acostumbrado a la vida nocturna del Rick´s.
De hecho, ni con la astucia de mil mujeres podrías cogerle. Tan sólo hay una, con la que él se siente bien. Con la que ha pasado grandes momentos en una ciudad de luz.
Déjame a mí... seré su Ilsa por esta noche.

Acto seguido, y como estábamos en un sueño, aparecí vestida de ella. Recuerdo que para atraer más la atención del abrigo, Sam tocó la melodía de nuestros dos abrigos elegidos.

Hecho... tu abrigo vino como debía ser. Buenos recuerdos los que le estaba dando, tan buenos que se doblegó con mesura.
Y como en Casablanca, esta historia, en realidad, es una historia de un encuentro, y dos separaciones: tú encontraste tu piel y un abrigo, pero los dos (tu abrigo y tú), os quedásteis sin su Ilsa.

Shenka se fue disfrazada de Ilsa, sonriente, borrando recuerdos de tu memoria.

Y es entonces cuando despertaste, agazapado bajo la manta.

22 Enero 2007 | 06:58

Shenka

Shenka dijo

Por cierto, hay que ver lo feo que estás en huesos. XD

22 Enero 2007 | 07:06

Dadá

Dadá dijo

¡Jó! ¡Yo que creía tener una calavera chic!

Me gusta cómo lo has terminado, Shenka. No sé si me parece bien quedarme sin chica hasta en mis propios sueños, pero bien en cualquier caso ;)

Quedo a la espera de mi pie para un nuevo cadáver exquisito.

22 Enero 2007 | 09:16

Egoime

Egoime dijo

¿Un solo artículo? ¿Con este dos?
Eso tiene fácil solución.
Lee mi último artículo xDDD Lamento ser pesada, pero t akabas d ganar una invitación a otro meme

23 Enero 2007 | 05:33

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...se entera uno que a la cola de una vaca santa los negros Krou la llaman: DADA. El cubo y la madre en cierto lugar de Italia : DADA.

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