Tartaglia, uno de los mejores matemáticos de todos los tiempos, estudioso de triángulos cuasi-místicos de propiedades mágicas que harían temblar a cualquier hacedor de sudokus...
Autodidacta de pro, que había tenido que aprender por su cuenta la mitad del alfabeto, porque su dinero sólo le permitía pagar al profesor hasta la letra "Ñ"...
Ganador de duelos matemáticos, y descubridor de los misterios de las ecuaciones de tercer grado... Se había levantado con el pie izquierdo.
Trato de hacer las cosas normales, sin mucho éxito: Se quedó sin agua en la ducha justo antes de que pudiera aclararse el jabón de la cabeza, después comprobó aterrado que ya sólo quedaba mermelada "ligth" para las tostadas, y por supuesto, perdió el metro de camino a la universidad porque a la puñetera funcionaria no le dió la gana de sacarle el billete si no le daba el cambio exacto.
Para cuando llegó a su cátedra veneciana llevaba consigo un visible cabreo con el mundo, tanto es así que decidió emprender sus estudios de artillería. "A ver si así, con bombas más efectivas, nos vamos todos a tomar por el culo. Funcionaria incluida" Debió pensar.
Manos a la obra, Tartaglia, esbozó su hipótesis: "La trayectoria de un proyectil en caida libre ha de estar compuesta por dos tramos rectos y un arco de circunferencia"
Hasta hizo un dibujo, que quedó así:
"¡Oye! ¡Pues qué bien! ¿no? ¡si hasta coincide con la teoría de los escolásticos!"
Lo que no sabía nuestro querido Tartaglia, es que cuando te levantas con el pie izquierdo, y una funcionaria se cruza en tu camino; el universo al completo conspira en tu contra.
No tardo demasiado, sin embargo, en descubrir la verdad de esta afirmación. Un par de dias a lo sumo, cuando al publicarse su teoría en el Venecia Annals pudo observar la bonita ilustración que los editores habían elegido para acompañar su artículo.
Es que, a veces, los pintores lo hacen mejor. Quizá por eso los Annals de ahora ya no tienen dibujos tan chulos.

Muy monos los dibujos...
Eso es todo lo que puedo decir tras una primera lectura.
Voy a volverlo a releer.. a ver si me entero de algo xD
Mmm... pensandolo bien, quizá no me he explicado bien en esta ocasión.
Rápido y resumido lo que quería decir es lo siguiente: Tartaglia hizo un estudio sobre las trayectorias de proyectiles en tiro parabólico, llegando a la conclusión (errónea) de que estos deberían discurrir por una línea compuesta de dos tramos rectos y un arco de circunferencia. Tal y como están dibujadas en la primera imagen, que corresponde a Tartaglia.
Ahora sabemos, tras sucesivas investigaciones matemático-físicas, que estas trayectorias son en realidad parabólicas; como se muestran en la segunda imagen.
Ambos dibujos aparecen seguidos en la obra que Tartaglia publicó sobre la cuestión.
Cuando lo vi en internet, me pareció curioso que el artista hubiera obtenido intuitivamente la verdad que se le escapó al científico. Y pensé que sería una buena historia para mi rincón.
Quizá no debería haberme adornado inventandome una anécdota (falsa por completo, claro) sobre la anécdota que pretendía contar.
Espero que haya quedado más claro.