Llegar el primero ofrece muchas ventajas, la mejor sin duda es que te puedes permitir ponerle nombre a los sitios que visitas.

Aunque, desgraciadamente, los descubridores no suelen tener demasiada imaginación: Nueva Orleans, Nueva York, Nueva Caledonia, El Virreinato de Nueva España.

Cartagena es el caso más insólito de esta serie, pues originalmente era Cartago Nova, esto es "la Nueva cartago", en clara referencia a la Cartago africana que tantas alegrías daría a Roma.

Pero es que, a su vez, la Cartago africana es la forma fenicia de decir "la ciudad nueva" nombre que la señala como una de las primeras colonias exteriores de la cultura fenicia.

Total, que nuestra querida Cartagena, viene a ser "la nueva ciudad nueva"

También hay una Granada americana, hace tiempo se celebró un congreso en el que participaban todas las ciudades del mundo que se llaman Madriz ¡Y había un huevo de ellas!

También hay un Barcelona Sporting Club de Ecuador, misma camiseta y mismo escudo que el BarÇa de por aquí.

En cuanto a España hemos tenido algo más de suerte, y nos ha tocado un nombre descriptivo.

La historia original la leí en la "Historia de España contada para escépticos", de Juan Eslava Galán, quizá el único libro sobre la historia de este-nuestro-pais que gustará por igual a todo el mundo. Si bien, para compensar, el mismo Señor Eslava escribió después "Una historia de la Guerra civil que no le va a gustar a nadie"

Según esta Historia escéptica, parece que a nosotros nos descubrieron los fenicios, que evidentemente utilizaron su propio idioma para poner nombre a la península ibérica: originalmente "spn" leído "span"

De la palabra fenicia, derivó la romana Hispania, y de aquí la actual España.

¿Y qué quiere decir "span"? ¿Cuál es el significado de la palabra "España"?

Pues quiere decir "Tierra de abundantes conejos"

Abundancia que según varias crónicas de la antiguedad asombraba sin cuento a los visitantes de la península, tanto por la abundancia como por la calidad.

Así España, resulta ser, ahora que se discute tanto su esencia, tierra conejil.


Si alguien tiene interés en leer la historia escéptica, y vive en Madrid, puede encontrar un ejemplar algo avejentado en la biblioteca pública "José Acuña" en Argüelles.