Hace ya un tiempo que no escribo nada en la categoría de juegos, así que ya toca. Para la ocasión he optado por Las Pelotitas Pegajosas.

La idea es convertirse en una pelotita pegajosa e infectar nuestro nuevo ser por el mundo… Suena bien ¿no?

Es un juego de interacción colectiva, al que se puede jugar en hierba, pista, tierra batida , indoor, outdoor… Aunque yo os recomiendo un lugar espacioso en el que haya mucha gente con un par de copas de más. Ballantines va bien.

Todo comienza con la determinación e ilusión de una sola persona que se acerca a la multitud y en lugar de decir el típico: “Hola ¿qué pasa? ¿qué tal?” lanza un grito-manifiesto que dice así: ¡Soy una pelotita pegajosa!

Y no contento con semejante estupidez, comienza a comportarse como tal. Es decir, empieza a pegar botes en trayectorias erráticas diciendo: “¡boing! ¡boing! ¡Soy una pelotita pegajosa! ¡Boing! ¡Boing!

Adoptada esta actitud, cuando los rebotes nos hagan tocar a otra persona, debemos convencerla de que se una a la colección de pelotitas pegajosas, y que manteniendo contacto físico (esto es muy importante, somos pelotitas sí; pero pegajosas) ambos sigamos nuestra trayectoria de botes y rebotes aleatorios, diciendo siempre: “¡boing! ¡boing! ¡Soy una pelotita pegajosa! ¡Boing! ¡Boing!” mientras reclutamos más gente.

Se debe continuar así hasta que nos cansemos, o hasta que el grupo de pelotitas pegajosas (y pegadas) sea tan grande que nos haga caer al suelo.

Probad, pues aunque parece (y es) una gilipollez; es muy divertido. Y por increíble que resulte, la gente se apunta.

Una amiga de BeCeeNe, por ejemplo, me ha confesado que probó a jugar a middle tras leerlo en esta bitácora. Y se la veía contenta.

¡Casi puedo verla siendo una pelotita pegajosa en la diagonal!

En fin, otro día os cuento como se juega a Ladrilleitor. Un juego tan de aquí, de MadriZ como su nombre indica. Aunque, seguramente, menos popular que middle o las pelotitas pegajosas.