¡Ah! Se terminaron las vacaciones.

Como punto final de la travesía dejo unas fotos de BeCeeNe. Unas fotos en las que, por supuesto, no encontaréis ninguno de los monumentos típicos, ni estatuas, ni monerías de catálogo.

¡Esto es el Rincón Dadá! ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Comienza el viaje, arranca nuestro bus turistic.

¿Han visto la Sagrada Familia? Mmm... seguro que sí. Pero ¿han visto lo que hay dentro? ¿Han visto las pequeñas obras de arte que alberga en su interior?

Sí, pasa inadvertido para la mayoría. Pero fruto del esfuerzo de millones de turistas, las paredes interiores de las torres, están revestidas ahora, de infinidad de mensajes que alientan las más elevadas facultades humanas.

Por ejemplo:

En fin, ya saben, ¿quién no ha escrito tonto el que lo lea sobre un monumento patrimonio de la humanidad?

Subiendo por las torres de la fachada, llegamos a un intercambiador: una pequeña pasarela que conecta la torre de subida, y la de bajada. Allí, se puede disfrutar de una vista panorámica espectacular de toda la ciudad.

Es muy bonita, sin duda, pero viene al caso por otro motivo: para un espectador suspicaz esta panorámica soluciona uno de los enigmas históricos que penden sobre BeCeeNe, ¿Por qué sabe tan mala el agua de grifo?

Les dejo la imagen de la panorámica y un momentito para pensar...

¿Qué? ¿Adivinan cuál es el edificio de la empresa Aguas de Barcelona? Sí, hombre, sí. Ese que tiene forma de...

En fin, salgamos de la sagrada familia, que nos estamos poniendo estupendos.

No importa, BeCeeNe es una ciudad genial, sus calles son sorprendentes a cada paso, todas tan cucas, tan pintaditas, monas y arreglás.

Ya ven, la gente hace los murales a medias... unos ponen Nation y otros sobreescriben Condo-Nation. ¡no es maravilloso el trabajo en grupo!

Aunque, me permitirán una crítica, el contenido de estos murales es demasiado... demasiado... ¿como lo diría? ¿políticamente correcto? ¿moderado?

Hacen también cosas más normales como cortarse el pelo. Eso sí, no en cualquier peluquería sólo valen las mejores y más señaladas.

Y ojo, que aún no hemos hablado de lo mejor de lo mejor, el millor del millor, ¡la comida!

¡Qué buenos los Calçots! No olviden comerlos cuando vayan a BeCeeNe.

Pero lo anterior era sólo una muestra de la comida tradicional barcelonesa, hay mucho más... miren si no, este manjar vanguardista que encontré en una carnicería:

Aunque la frase Hi ha cavall lletó, ha sido traducida por Hay potro; creo que en un buen uso del castellano, deberíamos decir Hay caballo lechal.

¿Qué? ¿A que mola esto del caballo lechal?

¡Ay BeCeeNe! ¡si es que no se acaba uno de ir cuando ja et troba a faltar!

Però ja saps... això no és un adéu, si no un fins ara.