La Coctelera

El rincón Dadá

Cuando se despertó, Dadá, todavía seguía allí.

31 Octubre 2005

Ray lleva sus niños al matemático.

Hoy, el día que nace Leonorcita me ha dado por releer a Ray Bradbury. En concreto la historia del extraño hijo de Peter Horn y Polly Ann; un niño piramidal y azul. Como la historia es muy larga, he llegado a un pacto con Ray, para contárosla entre los dos.

Nace Py. El doctor Wolcott habla con Peter sobre el extraño parto.

- Entonces ¿ha muerto el niño?
- El niño vive, pero... tómese el resto de la bebida y venga conmigo. Ha pasado algo.
Entraron en un pequeño cuarto. Había allí una multitud que miraba una mesa baja. Había algo en la mesa.
Una pequeña pirámide azul.
- ¿Por qué me ha traido aquí? -dijo Peter volviendose hacia el médico.-
La pequeña pirámide azul se movió, empezó a llorar. Peter Horn se acercó a empujones y miró intensamente. Estaba muy blanco.
- No me va a decir que esto es mi hijo, doctor.
- Pesa tres kilos doscientos - dijo alguién.[...]
Horn se volvió y las manos se le abrían y cerraban sin objeto, y le pestañeaban los ojos.
- Es su hijo. Comprenda señor Horn.
- No, no, no es. Es una pesadilla, destrúyalo.
- No se puede matar a un ser humano.
- ¿Humano?- Horn disimulaba las lágrimas-¡Eso no es humano!¡Es un crimen contra Dios!
El médico continuó rápidamente.
- Hemos examinado a ese... a ese niño... y hemos decidido que no es un mutante, es el resultado de una destrucción y reordenación genética. No es un monstruo. Tampoco un enfermo. Escuche, por favor, todo lo que voy a decirle.
Horn contemplaba la pared, con los ojos muy abiertos, enfermo. Se balanceaba. El médico le hablaba, distante, seguro.
- El niño ha sido afectado en cierto modo por la urgencia del parto. Hubo una distrosión de la estructura dimensional causada por los cortocircuitos y el mal funcionamiento de la nueva máquina de partos. Bueno de todas maneras -concluyó el doctor- el niño ha nacido en... en otra dimensión.
Horn ni siquiera asintió se quedó allí esperando. El doctor Wolcott adoptó un tono enfático.
- El niño está vivo, sano y feliz. Ahí lo tiene sobre la mesa. Pero como ha nacido en otra dimensión, la forma nos es ajena. Nuestros ojos, adaptados a una concepción tridimensional, no pueden reconocerlo como niño. Pero lo es. Debajo de ese camuflaje la extraña forma piramidal y los apéndices, está el hijo de usted.
Horn cerró la boca y los ojos.
- ¿Puede darme otro trago?
- Por supuesto.

El agradable hogar de la familia Horn

Polly tenía al bebé entre sus brazos, ella lo arrullaba y la pirámide respondía aproximandose de la misma manera.
- Me pregunto...
-¿Qué?
-¿Qué le pareceremos? - preguntó Polly a Peter.
- Se lo pregunté a Wolcott, dice que nosotros también le pareceremos cómicos. Él está en una dimensión, nosotros en otra.
- ¿quieres decir que no le pareceremos hombre y mujer?
- Como podríamos vernos nosotros no. Pero recuerda que Py no sabe nada de hombres y mujeres. Está acostumbrado a vernos como cubos cuadrados o pirámides, porque está en otra dimensión. [...]
El niño tenía conciencia del movimiento, un cubo blanco lo sostenía en sus cálidos apéndices. Había otro cubo blanco, sentado dentro de una figura oblonga de color púrpura.
El niño sintió... sueño. Cerró los ojos y acomodó su infancia piramidal en el regazo del cubo Blanco y produjo unos débiles ruiditos...
- Está dormido... - dijo Polly.
[...]
Llegó el verano, Peter Horn, andaba ocupado con sus negocios de importación-exportación. Pero no estaba nunca fuera casa por la noche. Polly se sentía muy bien durante el día, pero a la noche cuando tenía que quedarse sola con el niño, empezaba a fumar demasiado, y una vez Horn la encontró desvanecida en el escritorio, con una botella de jerez vacía en la mesa vecina
[...]
Peter Horn había aislado el cuarto del niño, con paneles a prueba de ruidos.
-¿Así que su mujer no quiere oir llorar al niño?-preguntó el obrero.
-Sí-dijo Peter Horn- no quiere oírlo.
Tenían pocas visitas. Temían que alguién pudiera tropezar con Py, el pequeño Py, la dulce y querida pirámide.
[...]
En Septiembre, Polly, informó a su marido:
-Sabe decir papá, sí sabe, ¡Ada Py dí papá!
-¡Quiujú!-silbó la pequeña y cálida pirámide azul.
-Otra vez-dijo Polly.
-¡Quiujú!- silbó la pirámide.
-¡Basta, por amor de Dios!-dijo Peter Horn
Le quitó el niño y lo llevó a su cuarto donde silbó una y otra vez ese nombre, ese nombre, ese nombre. Horn salió y se sirvió un trago fuerte. Polly se reía despacito.
-¿no es terrible?-dijo Polly- hasta su voz está en la cuarta dimensión ¿no será bonito cuando aprenda a hablar más tarde? Le enseñaremos un monólogo de Hamlet y lo repetirá ¡pero sonará como algo de James Joyce! ¿no es cierto que tenemos suerte? Dame un trago.
- Ya has bebido bastante.
- Gracias, me serviré yo misma.

Si el pediatra no puede solucinarlo, llévemos nuestro hijo a un matemático.

Preocupado por la creciente demencia de su mujer Peter Horn llevó a su familia a visitar al doctor Wolcott, en busca de una solución.

- Quiero contarles lo que he estado haciendo estos últimos meses - dijo el doctor Wolcott - He tratado de sacar al niño de esa condenada dimensión, cuarta, quinta, sexta ... o lo que sea. [...] Ahora conocemos la serie de malfuncionamientosmecánicos y eléctricos que llevaron a Py a su estado actual. Podemos reproducir esos accidentes y tensiones. Nunca se trajo a nadie de vuelta. Debemos trabajar en la oscuridad y serían necesarias millones de pruebas hasta conseguirlo, pero... quizá sería más fácil mandarlos a ustedes a la cuarta dimensión, que traer a Py de vuelta.
Polly preguntó simple y ansiosamente:
- ¿Veré a mi bebé como es de veras, si entro en esa dimensión?
Wolcott asintió. Y Polly dijo:
- Quiero ir.
- Espera - dijo Peter Horn- hace solo cinco minutos que llegamos aquí, y ya estás comprometiendo el resto de tu vida.
- Estaré con mi verdadero niño. No me importa.
- Doctor Wolcott ¿cómo será esa dimensión?
-No notarán ningún cambio, los dos se verán con la misma forma y el mismo color, pero la pirámide se convertirá en un niño. Para el resto del mundo, ustedes, se habrán convertido en pirámides o formas oblongas.

[...]

Peter Horn miró a Polly, y ella a su vez lo miró gravemente.

-Iremos- dijo Peter.
-¿A la dimensión de Py? - quiso confirmar el doctor.
- A la dimensión de Py.
[...]

Rodeados de un pequeño grupo de matemáticos, físicos, y bajo la mirada del doctor Wolcott los Horn se introdujeron en una campana de cristal.

Alguién pulsó un botón ¡click! y sonó un zumbido. Peter Horn cerró los ojos.

Cuando cesó el zumbido, la forma piramidal había desaparecido.

En los brazos de Polly había ahora un niño de cara rosada y ojos azules que boqueaba, pestañeaba y gimoteaba. Polly lloraba de felicidad.

Peter Horn atravesó la habitación, temblando, trató de sonreir él también, de sostener a Polly y al niño, ambos al mismo tiempo, y de llorar con ellos.

-¡Bueno! - dijo Wolcott, retrocediendo.

Durante un rato no se movió. No hacía más que observar al Oblongo Blanco y al delgado Rectángulo Blanco que sostenía a la pirámide azul en el extremo opuesto de la habitación. Los científicos murmuraron algo.

- Shhh... - dijo Wolcott - Creo que ahora quieren estar sólos.

Los científicos se fueron silenciosamente. La puerta se cerró sin que el Oblongo Blanco, ni el retángulo Blanco se dieran cuenta.

Siento que me halla quedado tan largo, pero siento aún más haber tenido que recortar tantos pasajes de la obra original. Espero que os guste, y espero que os pique la curiosidad por la obra del gran Ray Bradbury.

servido por dada 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Ivan Malevoski

Ivan Malevoski dijo

Gracias por asomarte a mi rinconcito y por tus palabras... Poco a poco superaré todo esto. Pero es que era tan loco, tan guapo :__( ay...

3 Noviembre 2005 | 12:21 AM

egoime

egoime dijo

Al final hoy pude pasarme por aquí (normalmente no tengo tiempo ni para ver los comentarios de mi blog), y encontré esta entrada, que me recomendaste. Como decías, está muy interesante, buscaré esta tarde el libro en la biblioteca (

18 Noviembre 2005 | 09:15 AM

egoime

egoime dijo

Me dejé la mitad! Decía que lo buscaré en la biblo, que no lo tendrás, o en la casa del libro para comprarlo, que digo yo ue ahí si...

PD: me voy a clase de mate, ya te contaré!!

18 Noviembre 2005 | 09:17 AM

abro_parentesis

abro_parentesis dijo

Vale te estoy cotilleando el blog... este libro me ha encantado!!! Quiero más :D

3 Noviembre 2007 | 09:33 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de dada

El rincón Dadá

ver perfil »
contacto »
...se entera uno que a la cola de una vaca santa los negros Krou la llaman: DADA. El cubo y la madre en cierto lugar de Italia : DADA.

En capítulos anteriores...

Moshi-Moshi

Libres de impuestos

Numerología

Wiht a little help of my friends

La legión del Espacio

Fotos

dada todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera