Entre otras cosas estaba enamorado del sistema métrico decimal. Lo cual no es para tirarse de los pelos, ni motivo de especial admiración, más aún cuando uno vive inmerso en ese sistema. Pero si le dejamos que nos lo explique, su crítica se entiende perfectamente:
[...] Probemos las medidas para áridos.
Aquí, 2 pintas forman un cuarto y 2 cuartos equivalen a medio celemín. (No, salamín no, celemín. ¡No me diga que jamás oyó hablar del celemín!) Pero sigamos adelante. Luego 1 celemín equivale a 1 galón, 2 galones forman un peck y 4 pecks hacen 1 bushel . (Intervalo para respirar.) Después 2 bushels equivalen a 1 rasero, 2 raseros forman 1 combo, 2 combos representan un cuarto grande, 4 cuartos grandes hacen 1 chaldrón (aunque en la exigente ciudad de Londres hacen falta 4 1/2 cuartos grandes para formar 1 chaldrón). Por último, 5 cuartos grandes forman 1 wey y 2 weys hacen 1 horma [...]
Capaz de demostrar que los números imaginarios no deben considerarse como números abstractos especiales, con el original argumento de que todos los números son imaginarios:
[...] El profesor miró hacia donde yo estaba y dijo: "La raíz cuadrada de menos uno. No tiene existencia. Los matemáticos lo llaman imaginario. Pero de alguna manera mística creen que tiene alguna clase de existencia".
"No hay nada de místico en ello", dije airadamente. "La raíz cuadrada de menos uno es tan real como cualquier otro número." El profesor sonrió, creyendo encontrarse delante de un muchacho listo que le permitiría demostrar la superioridad de su intelecto [...] Dijo, adulonamente: "Aquí tenemos un joven matemático que desea demostrar la realidad de la raíz cuadrada de menos uno. Adelante, joven ¡alcánceme usted un trozo de tiza equivalente a la raíz cuadrada de menos uno!" Yo me puse colorado: "Bueno, espere un momento...". " Eso es todo", dijo él, haciendo un ademán con la mano. Se habrá imaginado que su misión ya estaba cumplida, con suavidad y elegancia.
Pero yo levanté mi voz. "Voy a hacerlo. Voy a hacerlo. Yo le voy a dar un pedazo de tiza equivalente a la raíz cuadrada de menos uno si usted primero me da un pedazo de tiza que valga un medio".
El profesor sonrió de nuevo y dijo "muy bien", partió un trozo de tiza nueva en dos partes y me alcanzó una de ellas. ''Ahora le toca cumplir su parte".
"Ah no, espere", dije, "usted no ha cumplido su parte. Esto que me dio es un trozo de tiza, y no medio trozo". Lo sostuve bien alto para que los otros lo vieran. "¿Habrá alguien entre ustedes que diga que éste no es un trozo de tiza? Por cierto que no son ni dos ni tres." [...]
Divulgador científico genial, con el que es posible entender (con una gran profundidad) la naturaleza de los números trascendentes. Un problema que conecta las ideas de generaciones de matemáticos a lo largo de milenios de esfuerzo:
[...] en 1873, el matemático francés Charles Hermite elaboró un método de análisis que demostró que e no puede ser la raíz de ninguna ecuación concebible de ningún grado posible y en consecuencia no es un número algebraico. De hecho, es lo que se denomina un "número trascendente", o sea que trasciende (es decir que va más allá de) las operaciones algebraicas y por lo tanto no se lo puede producir a partir de los enteros mediante ningún número finito de esas operaciones [...] Empleando los métodos desarrollados por Hermite el matemático alemán Ferdinand Lindermann demostró en 1882 que también p es un número trascendente.
Esto es crucial para el objeto del presente capítulo, porque significa que no se puede construir ningún segmento equivalente a p empleando solamente la regla y el compás en un número finito de manipulaciones. La cuadratura del círculo no se puede lograr empleando sólo la regla y compás. Es tan imposible hacer esto como lo es hallar el valor exacto de Ö 2, o como encontrar un número impar que sea múltiplo exacto del 4. [...]
Autor de las "leyes de la robótica" me permitió desplazarme a lo largo y ancho del espacio recorriendo los innumerables pársecs que separan Términus de Trantor, el gigantesco centro decadente del imperio galáctico. Ha sido un verdadero placer disponer, por fin, de una definición de pársec:
[...] El pársec es la distancia a la que debería encontrarse una estrella para que su paralaje visto desde la Tierra fuera de un segundo de arco, y dicha distancia equivale a 3,26 años-luz, o sea cerca de 30.000 terámetros [...]
Del sistema métrico a la irrealidad real de los números, de los números trascendentes y las construcciones clásicas con regla y compás, a los viajes galácticos desde la prometedora e ilustrada periferia de la galaxia hasta el decadente centro imperial... Ha sido un placer descubrir este librito de tema, aparentemente, tan poco interesante.
Ha sido un placer redescubrir al viejo profesor . Espero que también vosotros os animéis a disfrutarlo.
