20 Febrero 2008
Entre otras cosas estaba enamorado del sistema métrico decimal. Lo cual no es para tirarse de los pelos, ni motivo de especial admiración, más aún cuando uno vive inmerso en ese sistema. Pero si le dejamos que nos lo explique, su crítica se entiende perfectamente:
[...] Probemos las medidas para áridos.
Aquí, 2 pintas forman un cuarto y 2 cuartos equivalen a medio celemín. (No, salamín no, celemín. ¡No me diga que jamás oyó hablar del celemín!) Pero sigamos adelante. Luego 1 celemín equivale a 1 galón, 2 galones forman un peck y 4 pecks hacen 1 bushel . (Intervalo para respirar.) Después 2 bushels equivalen a 1 rasero, 2 raseros forman 1 combo, 2 combos representan un cuarto grande, 4 cuartos grandes hacen 1 chaldrón (aunque en la exigente ciudad de Londres hacen falta 4 1/2 cuartos grandes para formar 1 chaldrón). Por último, 5 cuartos grandes forman 1 wey y 2 weys hacen 1 horma [...]
Capaz de demostrar que los números imaginarios no deben considerarse como números abstractos especiales, con el original argumento de que todos los números son imaginarios:
[...] El profesor miró hacia donde yo estaba y dijo: "La raíz cuadrada de menos uno. No tiene existencia. Los matemáticos lo llaman imaginario. Pero de alguna manera mística creen que tiene alguna clase de existencia".
"No hay nada de místico en ello", dije airadamente. "La raíz cuadrada de menos uno es tan real como cualquier otro número." El profesor sonrió, creyendo encontrarse delante de un muchacho listo que le permitiría demostrar la superioridad de su intelecto [...] Dijo, adulonamente: "Aquí tenemos un joven matemático que desea demostrar la realidad de la raíz cuadrada de menos uno. Adelante, joven ¡alcánceme usted un trozo de tiza equivalente a la raíz cuadrada de menos uno!" Yo me puse colorado: "Bueno, espere un momento...". " Eso es todo", dijo él, haciendo un ademán con la mano. Se habrá imaginado que su misión ya estaba cumplida, con suavidad y elegancia.
Pero yo levanté mi voz. "Voy a hacerlo. Voy a hacerlo. Yo le voy a dar un pedazo de tiza equivalente a la raíz cuadrada de menos uno si usted primero me da un pedazo de tiza que valga un medio".
El profesor sonrió de nuevo y dijo "muy bien", partió un trozo de tiza nueva en dos partes y me alcanzó una de ellas. ''Ahora le toca cumplir su parte".
"Ah no, espere", dije, "usted no ha cumplido su parte. Esto que me dio es un trozo de tiza, y no medio trozo". Lo sostuve bien alto para que los otros lo vieran. "¿Habrá alguien entre ustedes que diga que éste no es un trozo de tiza? Por cierto que no son ni dos ni tres." [...]
Divulgador científico genial, con el que es posible entender (con una gran profundidad) la naturaleza de los números trascendentes. Un problema que conecta las ideas de generaciones de matemáticos a lo largo de milenios de esfuerzo:
[...] en 1873, el matemático francés Charles Hermite elaboró un método de análisis que demostró que e no puede ser la raíz de ninguna ecuación concebible de ningún grado posible y en consecuencia no es un número algebraico. De hecho, es lo que se denomina un "número trascendente", o sea que trasciende (es decir que va más allá de) las operaciones algebraicas y por lo tanto no se lo puede producir a partir de los enteros mediante ningún número finito de esas operaciones [...] Empleando los métodos desarrollados por Hermite el matemático alemán Ferdinand Lindermann demostró en 1882 que también p es un número trascendente.
Esto es crucial para el objeto del presente capítulo, porque significa que no se puede construir ningún segmento equivalente a p empleando solamente la regla y el compás en un número finito de manipulaciones. La cuadratura del círculo no se puede lograr empleando sólo la regla y compás. Es tan imposible hacer esto como lo es hallar el valor exacto de Ö 2, o como encontrar un número impar que sea múltiplo exacto del 4. [...]
Autor de las "leyes de la robótica" me permitió desplazarme a lo largo y ancho del espacio recorriendo los innumerables pársecs que separan Términus de Trantor, el gigantesco centro decadente del imperio galáctico. Ha sido un verdadero placer disponer, por fin, de una definición de pársec:
[...] El pársec es la distancia a la que debería encontrarse una estrella para que su paralaje visto desde la Tierra fuera de un segundo de arco, y dicha distancia equivale a 3,26 años-luz, o sea cerca de 30.000 terámetros [...]
Del sistema métrico a la irrealidad real de los números, de los números trascendentes y las construcciones clásicas con regla y compás, a los viajes galácticos desde la prometedora e ilustrada periferia de la galaxia hasta el decadente centro imperial... Ha sido un placer descubrir este librito de tema, aparentemente, tan poco interesante.
Ha sido un placer redescubrir al viejo profesor . Espero que también vosotros os animéis a disfrutarlo.
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9 Febrero 2008

"Copas" "bellas señoritas" ambiente selecto" Tentador sí.
Pero me lo ofrecieron en un mal momento. Yo hubiera necesitado una bella señorita que me susurrase cariños y guarrerías bajo las sábanas. Una puta que me alquilase, también, su alma.
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9 Febrero 2008

"Copas" "Chicas guapas" "ambiente selecto" Tentador, sí.
Pero me lo ofrecieron en un mal momento. Yo hubiera necesitado alguien que me susurrase cariños y guarrerías bajo las sábanas. Una puta que me hubiera alquilado su alma.
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30 Enero 2008
Vuelvo a casa en autobús, con María.
Como siempre aprovecho para aburrirla contándole los argumentos y curiosidades del último libro que tengo entre manos: La hoguera de las vanidades.
Un relato fotografía a la sociedad neoyorquina en su aspecto más caníbal: wasp repulsivos, white-trash insoportables, negros del Bronx en modo jíbaro asesino con zapatillas Nike... y en medio de todo este lío racial una dinámica comunidad de ingleses residentes en la gran manzana, que pasan sus días inventando excusas para que los yankis paguen la cuenta. Con mucho éxito, debo añadir.
Tal y como le vengo contando a María, parece (en la lectura) que la única razón por la que existen americanos blancos en Nueva York es para pagar las facturas de los simpáticos emigrantes ingleses.
María asiente, sin mucho ímpetu; en realidad no le importa demasiado lo que pase en mi novela.
Pero a mi sí. Así que sigo con mi discurso, aventurando que algo de cierto debe haber en el estereotipo. Quizá los yankis tengan la cartera tan floja como parece.
Es algo que no imagino posible en España. No, los españoles no nos dejaríamos engañar tan tontamente.
Entonces, María, descubre un papelito tirado en el asiento de enfrente. La hojita alberga una conversación furtiva (seguramente apuntada durante una aburrida clase) mantenida, casi seguro, entre una estudiante de erasmus y alguna amiga española.
Dice así:
Tengo una cita el Jueves.
Mirala!!!
¿Con quién?
Algún español: Lo conocí en Sol y sombra durante el cumpleaños de Cynthia... me voy a ir solo para comida gratis... pero él es amable también.
Ja-Ja-Ja solo para comida... No te creo, pero bueno corazón, tú disfrútalo, pásalo bien , pórtate bien y YA!!!
Diviertete que a eso hemos venido...
(es de suponer que en este punto se incluirían un par de sonrisas cómplices, que no fue necesario apuntar en la nota)
Nota: Se te hizo amable, pero guapo también??
Y si no es guapo, no importa-> Free Food!!!
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15 Enero 2008
Hay amistades que mejoran con la distancia.
La incomunicación, la falta de noticias, la despreocupación absoluta y la indiferencia más atroz, son sólo síntomas que evidencian un amor sutil y profundo.
Amistades telegráficas que intercalan sus períodos de actividad entre tajantes señales de STOP. Amistades aletargadas, amistades que hibernan duermen y sueñan utopías.
Un acontecimiento inesperado, una casualidad, una efeméride súbitamente recordada bastan para reactivarlas.
El detonante, casi siempre, es un haiku que se presenta de improviso en el teléfono móvil:
Miedo y asco en Vallecas.
¿Hacen 15 o 16 cervezas?
Y ya puede el silencio convertirse en charla; y lo hace.
Pero una charla directa y puntiaguda, que ha de ir al grano para recuperar el tiempo perdido.
- ¿Qué tal?
No hay paciencia para más preámbulos, ni ganas de gastar saludos.
- Bueno, mejorable. Estuve leyendo un libro que me recordó a ti. Y yo me siento como el protagonista: algo aburrido de que no pase nada en mi vida.
- ¿Nada?
- Sí, nada. Pocas emociones verdaderas. Lo de viajar se ha convertido en un coleccionismo de ciudades, Hace tiempo que no me enamoro... No sé, quisiera que... que sucediera algo.
- ¿Qué es algo?
- ¿Cómo que "qué es algo"? No te entiendo.
- Algo, como oposición a nada.
- ¡Ah! Pues no sé... lo que sea. Pero que sea emocionante, auténtico...
- Una catastrofe. Un genocidio. Un embargo. Un castigo divino que inunde tu cama de langostas, un despido... A veces, es mejor que no pase nada, Sade . Créeme.
- Ya bueno... no me entiendes. Te tengo que pasar ese libro para que lo leas. Y ahora...
- ¿Y ahora?
- ¡Ahora vamos a empezar a despachar esas 15 o 16 cervezas, y te voy a presentar a una gorda simpatiquísima!
Si es que así da gusto.
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19 Diciembre 2007
Ya se sabe: las tijeras cortan el papel, el papel envuelve a la piedra, y la piedra rompe las tijeras.
Es el típico juego de azar, que lo mismo sirve para decidir quién deja la propina en la cuenta, que para subastar una colección de arte valorada en 11 millones de libras.
Pues bien, esta semana New Scientist ha reunido un grupo de expertos (inteligentísimos todos ellos) para analizar el juego, y encontrar una estrategia óptima que permita incrementar nuestras probabilidades de éxito.
El sanedrín, descubrió que los jugadores de piedra papel y tijera, tienen tendencia a utilizar "papel" antes que el resto de posibilidades.

En un alarde de sabiduría sin precedentes, los expertos de New Scientist concluyeron entonces, que lo ideal es empezar con "Tijeras" y así desbancar a todos esos jugadores lerdos, que no hayan leído New Scientist esta semana.
El fallo de este análisis es que lo han hecho público y las reacciones no se han hecho esperar: esta misma tarde los Microsiervos aconsejaban utilizar la estrategia "piedra" para vencer a los lectores de New Scientist.
Aunque, más comedidos que sus compañeros anglosajones, los microsiervos aconsejaban mantener la nueva estrategia en secreto para que no perdiese valor.
¿Qué puedo decir? Son demasiado buenos e inocentes. Después de leer sus recomendación, se me acaba de ocurrir un nuevo contraataque con el que ganarles.
¡Y no se lo pienso contar a nadie!
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15 Diciembre 2007
Paso mucho tiempo en soledad, es un hecho.
Y no se trata de una de esas soledades voluntarias. No, más bien son gajes del oficio.
De todas maneras, hacer que hago durante el turno de noche en la conserjería de un hotel poco concurrido (acompañado eso sí por Charlie Parker y algún programa de radio ocasional) no es excusa para desatender las habilidades sociales básicas, como la conversación, ni tampoco olvidar a las amistades. Esta semana, sin ir más lejos, ha sido especialmente fecunda en ambos sentidos.
El martes, por ejemplo, Shenka me ofrecía la primera de una interesante serie de conversaciones imaginarias.
Apareció sin avisar, al borde de la escalera que baja desde la conserjería hasta el salón de comidas. De pie, y con una curiosa expresión facial (que a partir de ahora denominaremos "Cara de Shenka en estado de shock") abrió fuego diciendo:
- ¿Te has enterado? ¡El senado acaba de aprobar la nueva reforma agraria!
- Me dejas estupefacto - Dije yo, en una de las respuestas más sinceras que recuerdo.
-¡Es que es increíble!
- Pero... ¿Qué pasa? ¿Es que no es una buena ley?
- ¡Buena! ¡Es basura! Proteccionismo descarado a las órdenes de la comunidad europea, limitaciones a la producción de excedentes, control de la oferta... ¡Y encima nos va a salir caro! Porque con las subvenciones a los biocombustibles el precio de los piensos empieza a encarecer los costes de la ganadería ¿Sabes a cuánto cotiza el vacuno en la lonja de Valladolid? ¿Lo sabes?
Yo que, lo reconozco, no conocía este profundo interés de Shenka por el agro me limité a sonreir y asentir durante el resto de su intervención parlamentaria. Y poco a poco fui adoptando una expresión facial que los ingleses llaman "Black-out" y que nosotros hemos convenido en llamar "Cara de Shenka en estado de shock" A partir de ahora CSS.
Así transcurrió el martes, hasta que el miércoles siguiente Never apareció en la puerta del hotel, a eso de las cuatro y media de la mañana.
Cuando bajé a recibirla, me saludó de esta guisa:
- ¡Oh! Maese Dadá ¡Cuán afortunado es este encuentro! ¡Y qué gentil por su parte socorrer a esta humilde peregrina, ajada y descompuesta por las innumerables desventuras y complicaciones acontecidas en las nobles carreteras españolas que me han traído hasta su presencia!
Never y yo nos tratamos siempre de usted y nos encanta gastar con alegría grandes cantidades de retórica en nuestras charlas, así que había acudido a su encuentro bien provisto de lápiz y papel para tomar notas.
Tras una breve consulta a mis apuntes, estuve razonablemente seguro de que la respuesta correcta era la siguiente:
- ¡Vive Dios que me siento afortunado al recibir su visita, tan largamente esperada! Mi gozo aumenta más aún si cabe, al entretener mi vista en sus contornos y regocijarme con su geometría, al naufragar gustoso en el océano infinito de sus ojos.
Es pues un extraordinario encuentro, señorita Never . Sobre todo si permitimos que la conciencia nos gobierne durante un instante efímero, y nos recuerde que, en realidad, usted nunca estuvo aquí.
A pesar de tamaños placeres, guardo el temor de no poder servirle de ayuda, a menos que ilustre mi entendimiento con algún vivo detalle que describa la naturaleza de sus dificultades.
Never no necesitó tomar apuntes ni adoptó CSS alguna. Simplemente respondió con rapidez:
- Pues que he pinchao una rueda del carro y no tengo repuesto, tronco.
Y tras este anuncio, le ofrecí una habitación en el hotel para que pudiésemos seguir aliviando cuitas, remedando desventuranzas, y deshaciendo entuertos, sólo un poquito menos retóricos que los que nos habían ocupado hasta el momento. Ya vendría a la mañana siguiente algún avezado mecánico, a reparar la avería ¿no?
Pero no quiero causar una falsa impresión, mis imaginarios amigos no son exclusivamente femeninos.
Nick Furia irrumpe de vez en cuando en la conserjería para iniciar agrias discusiones que empiezan con preguntas como "¿Cuál es tu personaje favorito de los Thundercats?" y que no pienso transcribir.
Y este mismo Jueves, Kosko vino a hacerme compañía mientras veía el último telediario de la noche, el primero de la tarde para mi.
- Oye tío, el Montilla acaba de decir "Charcha" de transports ¿No sería "Xarxa" de transports?
- Sí, pero no se lo tengas en cuenta. Está embarazado, y tiene derecho a sus pequeños antojos y concesiones.
-¿Embarazado?
- Sí, es que esta semana ha hecho una visita institucional a Varsovia. En tren.
-¡A Varsovia en tren! ¡No me extraña que haya vuelto preñado!
- Descarao.
En cualquier caso, la charla imaginaria que más me ha impactado de todas es la que acabo de terminar, de manera fulminante, hace sólo unos minutos con mi hijo Rabindranath.
Como todo buen padre, sólo trataba de aconsejarle para que pudiese dirigir su vida a buen puerto:
- Tú sólo tienes que preocuparte de tres cosas, hijo mío: sacarte una carrera (la que sea, eso da igual) casarte (con quién sea, eso da igual) y comprar un piso a, no menos, de 400 kilómetros de tu puesto de trabajo.
Pero la respuesta, me ha dejado desarmado:
- Ya papá, pero... ¿Cuál es la que más mola hacer de entre todas las cosas de la vida?
¿Qué podía decir? ¿Hubiera debido contarle lo que su madre y yo habíamos estado haciendo sólo unos minutos antes? ¿Recomendarle la lectura de las obras completas de Shenka ?
No, la mejor opción era mantener la boca cerrada.
Que precisamente es lo que pienso hacer ahora: acomodar mi mejor gesto CSS y callarme.
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13 Diciembre 2007